La cultura de La Mesa ya tiene una hoja de ruta para los próximos diez años. Pero como ocurre con todo documento de largo alcance, revisarlo con cuidado también permite encontrar oportunidades para hacerlo más claro, actualizado y mejor conectado con las normas que hoy orientan la cultura en Colombia y Cundinamarca.
Una lectura detallada del Acuerdo 014 de 2026, mediante el cual se adoptó la Política Pública de Cultura de La Mesa 2026-2036, permite identificar algunos puntos que podrían revisarse o precisarse. No se trata de desconocer el trabajo adelantado, sino de fortalecer una política que será clave para artistas, gestores, jóvenes, comunidades rurales y organizaciones culturales del municipio.
Una referencia departamental que conviene verificar
En la página 49 del documento aparece mencionada una “Política Pública de Cultura de Cundinamarca 2020-2032”, dentro de la normativa departamental que sirve como referencia para la política municipal. El documento señala que este instrumento permite articular a La Mesa con el departamento y facilitar el acceso a recursos de cofinanciación.
La recomendación aquí es sencilla pero importante: verificar cuál es el acto administrativo que adoptó formalmente esa política departamental y citarlo de manera expresa. Esto permitiría saber con claridad qué documento departamental está respaldando la articulación planteada por La Mesa y evitar confusiones futuras.
▶ Lee también: ¿Hacia dónde camina la cultura en La Mesa?
Este punto cobra especial importancia porque Cundinamarca cuenta actualmente con un Modelo de Gestión Pública de la Cultura, desarrollado en el marco del Decreto 392 de 2025. Durante 2026, el departamento ha venido implementando este modelo mediante nuevos espacios de participación y articulación cultural en sus 15 provincias
El Plan Nacional de Cultura también merece una actualización
Otro hallazgo aparece en la página 44 del documento. Allí se menciona el Plan Nacional de Cultura 2022-2032 como uno de los referentes nacionales de la política pública.
Sin embargo, Colombia cuenta actualmente con el Plan Nacional de Cultura 2024-2038, “Cultura para el cuidado de la diversidad de la vida, el territorio y la paz”, presentado oficialmente en marzo de 2024 y adoptado mediante la Resolución 0118 del mismo año.
El propio documento de La Mesa muestra que sus formuladores conocían este nuevo horizonte, pues en otras secciones sí aparece mencionado el Plan Nacional de Cultura 2024-2038. Por eso, más que un problema de fondo, parece tratarse de una inconsistencia que puede corregirse fácilmente en futuras actualizaciones.
¿Por qué importa hacer esta precisión?
Actualizar esta referencia no significa simplemente cambiar una fecha. El Plan Nacional de Cultura 2024-2038 propone una visión amplia de la cultura que conecta diversidad, memoria, creación, territorio, sostenibilidad y participación ciudadana.
El plan nacional organiza su acción alrededor de tres grandes campos: Diversidad y diálogo intercultural, Memoria y creación cultural, y Gobernanza y sostenibilidad cultural. También incorpora asuntos como igualdad de género, acción climática, inteligencia artificial, prácticas culturales urbanas y un enfoque biocultural del territorio.
▶ Lee también: Reseña del segundo Festival Infantil Mesunitos
Muchos de estos temas ya aparecen de alguna manera en la Política Pública de Cultura de La Mesa, especialmente cuando se habla de patrimonio natural, memoria, culturas emergentes, virtualidad, participación y territorio. Actualizar el marco normativo permitiría mostrar de manera más clara esa relación.
Una oportunidad para fortalecer la política
Estos primeros hallazgos no cambian la intención general ni el valor de la política ni significan que todo el documento deba replantearse. Al contrario, muestran que existe una base sobre la cual se pueden realizar ajustes puntuales para mejorar su claridad y conexión con las políticas culturales actuales.
Una política proyectada hasta 2036 necesariamente tendrá que actualizarse durante el camino. Las normas cambian, aparecen nuevas herramientas institucionales y también evolucionan las necesidades culturales del municipio. El propio Plan Nacional de Cultura se concibe como un instrumento abierto, capaz de adaptarse a nuevos retos.
La Política Pública de Cultura de La Mesa tiene la oportunidad de convertirse en mucho más que un documento administrativo. Puede ser una herramienta para proteger la memoria, fortalecer artistas y gestores, acercar la cultura a las zonas rurales, abrir espacios para nuevas generaciones y conectar el patrimonio con los cambios que vive el territorio.
Por eso vale la pena leerla, conocerla y participar en su seguimiento. Las observaciones ciudadanas, cuando están sustentadas y buscan construir, pueden ayudar a que una política pública sea más fuerte y responda mejor a las personas para quienes fue creada.
Desde Mesunos Org seguiremos revisando este documento, contrastándolo con las normas vigentes y compartiendo hallazgos y recomendaciones que puedan aportar a su fortalecimiento.
