El Lago Marsella sigue viviendo

El Lago Marsella sigue viviendo

¿Es el ser humano el «Coco» del universo»?

No todo está perdido. Un grupúsculo en nuestro nombre y representación ha estado dañando el planeta. La posibilidad de cambio está en la gran mayoría que, a pesar de su fuerza, vive en modo indiferencia.

La sensación de bienestar que se experimenta al vivir cerca a un parque es inigualable y mucho más si ese parque, tiene árboles que hacen la función de un pulmón, que sirve de hospedaje a muchas aves, brinda sombra a los paseantes; que, además, ese parque aloja un lago, y éste ofrece un hogar a pececitos, ranas, renacuajos y otros microorganismos que enriquecen el ecosistema. Y como si faltara algo ofrece un gimnasio al aire libre.

Esta sensación es real y sucede en el municipio de La Mesa, Cundinamarca, a 60 kilómetros de Bogotá, en el barrio Marsella. Allí se puede disfrutar de la belleza y atracción del parque Lagos de Marsella, que siempre está con el espacio abierto para todos.

En el parque Lagos de Marsella se puede apreciar la fuerza de la vida, y también los riesgos que ésta afronta.
Desde el mes de julio de 2020 en plena pandemia y encierro de media humanidad; también empezaron a agravarse los síntomas de deterioro del parque Lagos de Marsella. Los vertimientos de aguas residuales contaminaron, preocupantemente, al lago. Los primeros afectados fueron los peces que murieron sin entender por qué actuaban así los seres humanos.

Esto llevo a que Julián Socha, residente del barrio Marsella, empezara a aclamar el acompañamiento de sus vecinos, para iniciar acciones de rescate del parque y del lago. Hicieron las actividades que estaban a su alcance – que resultaban insuficientes ante el tamaño del problema -, y lanzaron una ofensiva de acción, comunicación y denuncia de lo que estaba sucediendo en ese sector. El respaldo ha llegado más de las organizaciones privadas que de las entidades públicas competentes.

A este creciente apoyo ciudadano – a la causa de los defensores del parque y lagos de Marsella -, se ha sumado el Colectivo Mesunos.Org. Este colectivo integrado por organizaciones privadas que trabajan por la cultura y el medio ambiente, como muestra de su interés de apoyar y respaldar las reclamaciones justificadas de los Amigos del parque Lagos de Marsella, organizó y llevó a cabo una jornada cultural y medioambiental en el sector, el día 28 de noviembre de 2020.

El evento abrió con el saludo de Julián Socha quien ha tomado como suya la causa para recuperar el sector afectado y es la cara visible de Amigos del parque Lagos de Marsella. Él expresó su preocupación por el estado del parque, y también mostró su optimismo para superar la situación con la ayuda ciudadana y con el cumplimiento misional de las entidades públicas competentes.

Seguidamente hablo el señor Jorge Forero, vocero del Colectivo Mesunos.Org y presidente de la Asociación Ambiental La Carbonera, quien dejó la reflexión sobre las bondades del agua, y también de los riesgos cuando no se le da un buen manejo. Resaltó la importancia de la quebrada La Carbonera, que en 1770 posibilitó el asentamiento urbano en esta región.

Lamentó que hoy esté convertida en una alcantarilla. Hizo un llamado para que nos concienticemos y sensibilicemos sobre nuestro comportamiento frente al medioambiente. A través del Colectivo Mesunos.Org., prometió continuar trabajando en actividades de capacitación y gestión en pro de la cultura y el medioambiente.

La parte cultural de esta jornada no podía tener una mejor representación. El grupo de danza de la profesora María Angélica Sánchez, bailó al son de la canción La Tierra de Ekhymosis. Con la naturalidad y gracia de los niños el grupo de baile llenó de alegría a los asistentes. El aporte de la profesora y su grupo no sólo fue artístico, también llevaron carteles alusivos a la protección del planeta.


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Finalizado el baile, los asistentes fueron distribuidos en tres grupos para abordar en simultánea y rotativamente tres temáticas: (i) aproximación a un inventario forestal, (ii) elaboración de materas a partir de material reciclaje, y (iii) elaboración de dibujos que plasmara la visión de los asistentes sobre la visualización del parque en un futuro próximo.

El taller sobre aproximación al inventario estuvo a cargo de la bióloga Angy Páez de la Asociación Científica Sociocultural y Medioambiental – ASOCIME. Ella explicó la importancia del inventario forestal por la cantidad de datos que se recogen como insumo para tener el diagnóstico actual de la flora, en un sector determinado, y contar más adelante con datos confiables para hacer el seguimiento de su desarrollo. Los asistentes aprendieron el concepto de individuo floral, y saber si era uno o más individuos, dependiendo de la altura en la que se produjera la bifurcación; hacer la aproximación diagnóstica, a simple vista, del estado del individuo observando su corteza y follaje.

En los dibujos quedaron plasmados los anhelos y optimismos de los dibujantes. Fueron muy reiterados los verdes, de los prados, el follaje de los árboles; la presencia de diversos animales haciendo uso de su natural derecho al disfrute de la naturaleza. Y como para ayudar a la inspiración de los dibujantes, la joven Abril, una licenciada en lenguas modernas y fotógrafa de la Naturaleza; escribió un cuento escenificado en el parque Lagos de Marsella, donde los tres protagonistas del cuento ponen en riesgo su hábitat por la mala gestión de sus conflictos, la desunión y el egoísmo. Afortunadamente el cuento nos muestra las bondades del cambio de actitud, del perdón y del fortalecimiento del trabajo en equipo. Una enseñanza muy apropiada y oportuna teniendo en cuenta el objetivo de la jornada que se estaba realizando.

Seguidamente intervino Luis Alberto Tapias, antropólogo de la Asociación Científica Sociocultural y Medioambiental – ASOCIME-, quien leyó poesía y cuentos. Resaltó la importancia de la fábula como una manera de dejar enseñanza a partir de las actuaciones de animales realizando acciones humanas. Una buena manera de seguir la línea del evento y conectar con la fábula narrada por la licenciada Abril, dónde nos contaba las vivencias y dificultades de la ardilla, la zarigüeya y el guatín en el parque lagos de Marsella.

El evento tuvo la participación del historiador Ricardo Rico, quien haciendo una reflexión histórica recordó que el traslado de la antigua Mesa, al territorio actual se hizo teniendo en cuenta la riqueza hídrica que había en la región, y por la cantidad de árboles que facilitaban el acceso a la leña para la obtención del carbón. Recordó que el carbón surgía de montículos de madera ardiente recubiertos de tierra. Estos montículos se levantaban a lo largo del margen de la quebrada que después se denominó La Carbonera.


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Cerró su intervención el señor Rico, dando lectura a un pequeño ensayo que habla de la creación del universo, la aparición del ser humano y su actuación destructora contra éste, cerrando con la siguiente aseveración: “Jamás reconoceremos qué monstruo universal es el hombre”.

Este evento dejó en los participantes muchas reflexiones, propósitos de enmienda y un mayor compromiso ciudadano para seguir trabajando por el desarrollo cultural y medioambiental, de esa manera iremos neutralizando ese monstruo que describió el historiador Rico y que también llevó al cantautor Víctor Heredia a expresar en esa bella canción Sobreviviendo algunos aparte muy adecuados al momento que estamos viviendo:

“Me preguntaron cómo vivía me preguntaron, sobreviviendo dije, sobreviviendo… No quiero ver un día manifestando, por la paz en el mundo a los animales, como me reiría ese loco día, ellos manifestándose por la vida y nosotros apenas sobreviviendo, sobreviviendo, sobreviviendo”


Por;
Humberto García